En nuestra llegada a esta vida tiene un papel destacado la parte biológica pero a medida que vamos adaptándonos a los cambios que se están a producir en nuestro entorno, las personas que conforman nuestro contexto más cercano se convierten en modelos esenciales en la configuración de nuestra personalidad y por lo tanto en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Este modelo femenino y masculino, positivo y negativo, es esencial como seres sociales que somos.
Este modelo femenino se identifica principalmente con nuestra madre biológica (tutora, etc...) que desde el inicio nos acompaña en este camino o aventura.
Así vamos descubriendo otros modelos que favorecen la creación de nuestros rasgos características. Tengo que destacara a mi modelo femenino y que en un proceso de autoconocimiento me lleva a identificarme con ella: mi abuela.
Ella era fuerte, decidida y luchadora. Tres características esenciales en el momento histórico que vivió, debido a que la pobreza, la hambruna, las desigualdades y la miseria eran los rasgos esenciales. Fuerte porque ante la adversidades siguió hacia delante. Decidida porque sus ideas y pensamientos eran llevados a su práctica y estaba convencida de sus decisiones. Luchadora porque desde que nació, murió su padre con escasos años, cuidó a sus hermanos y hermanas, a su madre, se casó, tuvo sus hijos y siempre trabajó fuera y dentro de casa, perdió a su marido, a varios de sus hijos y acabó sus vidas en un mundo que parar ella no tenia sentido....vivió desde el años 1913 hasta el 2014. Su lucha está más que justificada.
Su actividad favorita: los deportes. Le encantaba leer el periódico, escuchar la radio y ver la televisión y fundamentalmente todo lo que tenía que ver con el mundo del deporte. En sus últimos años, ya no podía trabajar la tierra pero su decisión nos implicaba a los demás a hacerlo por ella y como ella quería. Hablar y ser escuchada es lo que más le gustaba.
Tengo miles de recuerdos y ojalá pudiera tener más. Su acción más memorable: el reconocimiento a una vida dedicada al mar, ella era atadora, es decir, reparaba las redes y su ayuntamiento le reconoció esta vida dedicada al trabajo y al mar. Sus historias de vida son esenciales.
Gracias Abuela.
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